miércoles, 8 de junio de 2016

Ventas ambulantes




En ciudades relativamente grande como Bogotá, donde la tasa de desempleo y los indices de pobreza son bastante altos, no es de extrañar que los vendedores ambulantes que han llegado a constituir mas del 30% de la población, literalmente invaden semáforos, andenes y hasta autopistas.

Frente a esta situación el gobierno ha tomado numerosas medidas para el control de las ventas hasta llegar al punto de proponer la prohibición de estas con el fin de revitalizar ciertas zonas de la ciudad. Esta solución propuesta ha generado un drama social entere quienes se oponen a ella y quienes la apoyan. El hecho aquí es que la invasión de espacios públicos no se debe a las ventas ambulantes sino a las opciones de empleo en general por lo que prohibirlas no es la solución al problema.

Para entender mejor el problema se debe tener en cuenta que para ejercer como vendedor ambulante, es necesario obtener y portar una licencia otorgada por la secretaria de gobierno distrital por lo cual a muchos   no ser les violaría como tal el derecho al trabajo. En segundo lugar, para estar dentro de los estándares de la norma, no se deben sobrepasar 6 puestos por cuadra, se deben portar placas numeradas y ocupar una zona determinada, razones que justifican parte de la prohibición de las ventas. Sin embargo, las ventas también tienen puntos a favor, por ejemplo, representan puntos en los cuales le es mas fácil a los ciudadanos comprar ciertos productos de manera mas rápida y accesible cuando muchos no disponen del tiempo requerido para movilizarse hasta la tienda o establecimiento comercial más cercano, pero más  allá de las ventajas y beneficios prácticos, se debe tener en cuenta que esta labor representa el modo de subsistencia para  muchos que por diferentes razones (académicas, de edad o de genero) no pueden ejercer tan fácilmente otro empleo por lo que como consecuencia se incrementara el indice de pobreza lo que llevara a un crecimiento de la población de habitantes de la calle así que la solución al problema seria peor que el problema en si, pues representaría un nuevo conflicto social.

Resumiendo, las ventas ambulantes han generando  conflicto en las calles de las ciudades y se han tomado medidas estratégicas frente a esto. Sin embargo, aunque en efecto se trate de un tema que representa un problema, es necesario tomar medidas más sensatas que resuelvan el problema y que no lo mitiguen simplemente empeorándolo.